La Agencia de Seguridad Nacional (NSA), CIA, FBI y otras organizaciones y Agencias del gobierno de los EE.UU. han desarrollado cientos de programas de software y herramientas de análisis para estos grupos de inteligencia, además han creado decenas de gigantescas bases de datos diseñadas para descubrir e investigar actividades potencialmente terroristas, tanto dentro de Estados Unidos como en el extranjero.

Estas herramientas de vanguardia – algunas altamente clasificadas debido a sus funciones y capacidades – realizan continuamente cientos de miles de millones de proceso de cruce de datos, incluyendo registros de llamadas telefónicas y correos electrónicos, los cuales contengan cierto número de palabras o vocalización fonética clasificada por las agencias de inteligencia.

Este multimillonario programa de actuación terrorista, que comenzó antes del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, pero que se aceleró desde entonces. A hecho que más de 100 contratistas del gobierno haya participado, incluyendo tanto empresas pequeñas cuyos productos son comerciales fuera de la plataforma de software de inteligencia y también a los mayores contratistas de defensa, que han desarrollado un software especializado y herramientas para uso exclusivo del gobierno.

Con este software la NSA analiza millones de llamadas telefónicas diariamente, tanto dentro de los Estados Unidos como fuera de sus fronteras.

Los registros de llamadas son «datos estructurados», es decir, la información mantenida en un formato estandarizado que puede ser fácilmente analizada por programas sin intervención humana.

Una vez recogidos los registros de llamadas, el software desarrollado por estas empresas extrae la información y la analiza y cruza con las bases de datos existentes en todas las Agencias.

Este software esta planteando profundas interrogaciones sobre la privacidad y las libertades civiles de los ciudadanos estadounidenses

Aunque no hay evidencia de que los programas de interceptación de información haya participado en actividades ilegales o hayan abusado de llegar a las vidas de estadounidenses inocentes, su ámbito de aplicación pura, y el número de «transacciones» que realiza continuamente, plantea interrogantes acerca de que si el sistema de vigilancia que todo lo ve, afecta a los personas, y sea capaz de revelar interacciones de las vidas cotidianas de individuos en tiempo real.

A finales del noviembre de 1998, las Agencias de inteligencia y el Departamento de Defensa establecieron un sistema de investigación avanzada y actividades de desarrollo en Tecnologías de la Información (ARDA), un consorcio del gobierno encargado de la incubación y el desarrollo de «revolucionario» de investigación y perfeccionamiento en el campo del procesamiento de la inteligencia.

El Director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) acordó establecer, como componente de la NSA, una unidad organizativa para llevar a cabo las funciones de ARDA, supervisando el programa de investigación de la CIA, DIA, Oficina Nacional de Reconocimiento, y la defensa y otras agencias civiles de inteligencia.

A partir del 11-S, ARDA estableció la explotación, y como se canalizaría la información, además de que programas serian financiados para ser desarrollados por empresas privadas, debido a estos sistemas de captación de datos, los analistas de la NSA y otras agencias gubernamentales se han quedado bloqueados en su capacidad para poder analizar este flujo masivo de información potencialmente terrorista.

A raíz del desarrollo de ciertas aplicaciones, los analistas pueden realizar preguntas, las cuales son matizadas e interpretadas por el sistema, para captar múltiples fuentes de datos, y después de procesos autónomos y sin intervención adicional humana, da respuestas y actuaciones a seguir por los analistas.

Incluso estos programas informáticos pueden dar información que no haya sido solicitada, ya que están desarrollados en los principios de la inteligencia artificial, pueden incluso recoger perfiles y patrones previamente no detectados de datos no estructurados y analizarlos de forma masiva.

Asimismo, y conjuntamente al software o aplicaciones informáticas desarrolladas, se han fabricado computadoras “Mainframe” que son capaces de gestionar esa cantidad ingente de datos.

Este conjunto es capaz de detectar, descubrir, analizar, comparar, confrontar, verificar, cualquier fuente digital, o analógica, que viajé por Internet, vía aérea, radio, periódicos, o cualquier medio presente.

Aquí os dejo unas 500 aplicaciones que son utilizadas por la NSA y otras agencias gubernamentales, algunas de ellas son comerciales y las puedes encontrar para su adquisición, pero otras son altamente secretas y su compra es totalmente imposible.

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