La repetición en los entrenamientos, mejora y desarrolla la memoria, la memoria favorece la confianza, la toma de decisiones y la velocidad de nuestros actos en situaciones críticas.

Siempre se ha dicho que el entrenamiento en situaciones límite puede maximizar las posibilidades de éxito a las patrullas de calle. La conciencia en estás situaciones es un componente de la referida “Triada del Pensamiento Estratégico”. Este entrenamiento se compone de:

1.- Situación cognitiva

Es la facultad de procesar información a partir de la percepción, la cual conseguimos desarrollando nuestra consciencia através de las repeticiones en el entrenamiento continuo.

2.- Las Competencias cognitivas del pensamiento.

Estas informaciones que sentimos y percibimos con nuestros sentidos, debemos procesarlas a raíz de las circunstancias que nos rodean y con conceptos tan abstractos como mente, percepción, razonamiento, inteligencia y aprendizaje, los cuales nos llevaran a tener Conciencia de la Situación en la que nos hallamos.

3.- Conciencia de la Situación.

Es la perspectiva de información y habilidades que fomenta la capacidad de determinar rápidamente el contexto y la relevancia de los acontecimientos que se están desarrollando, y a su vez evaluar estos escenarios como amistosos o una amenaza, y sobre todo la comprensión de la situación para así actuar consecuentemente.

Pero, como aplicamos esto a los agentes de campo. En un entorno de unidades especializadas es muy fácil, ya que el entrenamiento y el aprendizaje continuos son la base de sus cualidades, aunque los funcionarios que patrullan a diario por nuestras calles lo tiene más difícil, tal vez por la propia idiosincrasia de la labor que realizan, tenemos que proporcionar los medios para favorecer la instrucción en estas situaciones.

Simplemente, la Conciencia Situacional es el proceso por el que nuestras mentes relacionan y comprenden todo lo que hacemos.

Un ejemplo puede ser, cuando estamos persiguiendo a un sospechoso de un atraco, rápidamente procesamos numerosas informaciones que nos llegan y que nosotros producimos, tales como:

1.- ¿Qué datos comunico sobre el vehículo del sospechoso?.

2.- Las ordenes que me remiten desde la Base.

3.- Otras unidades que pueden estar dando comunicados.

4.- El stress qué supone conducir a velocidades excesivas.

5.- Posibles daños que podamos producir a raíz de nuestras acciones.

6.- Posibles daños que a su vez pueda producir el delincuente en su huida desesperara.

7.- Preocupación sobre la seguridad de la situación, que no controlamos.

8.- Porque vías circulamos y qué dirección tomamos.

9.- etc…

En cualquier escenario, los agentes deben procesar en su mente numerosas piezas de un puzzle. Cuando un funcionario pierde la capacidad de gestionar sus conocimientos en esa situación, puede crear más problemas de los que ya tenemos, simplemente porque la toma de decisiones tácticas son incorrectas y pueden poner en peligro su propia vida y la de otros oficiales.

Por tal motivo debemos potenciar la formación continua en situaciones que aunque no sean comunes, deben ser entrenadas y sobre todo supervisadas por oficiales expertos en situaciones críticas. Asimismo incentivar nuestro autocontrol en escenarios de stress máximo.

A la vez, desde esta página invito a todas las Academias de Policía a fomentar los Cursos de Actuación en Situaciones Limites para Agentes de Campo, y que sean impartidos por Policías con experiencia contrastada.

Además, saludo a dos grandes profesionales, compañeros y amigos; que aunque no los nombre, ellos saben quienes son.

Sugerencias a: gestionpolicialocal@gmail.com





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