1.- Extrema tu atención en los lugares conocidos, como los alrededores de tu casa o trabajo. Justamente por ser zonas familiares se tiene menor atención y, por exceso de confianza, suelen suceder los accidentes.

2.- Aprende nuevos recorridos. Adelántate a un posible problema (corte de calle, ruta, horarios críticos, salidas de colegios o universidades) en tu recorrido usual probando alternativas. Previamente analiza las variantes con un callejero o un GPS.

3.- En una autopista, circula a la misma velocidad que el resto de los vehículos. No trates de conducir más rápido ni más lento que los otros, lo que hará que se vean obligados a pasarte, situación conflictiva que puede originar accidentes.

4.- Recuerda que en una autopista el cambio de carril es la maniobra más peligrosa. Presta suma atención, anticipa la maniobra con los intermitentes y observa constantemente los vehículos de tu alrededor.

5.- No circules excesivamente cerca del automóvil que va delante de ti, ni tampoco permitas que se te peguen detrás. Déjalos pasar. La distancia de seguridad permite un mejor frenado en situaciones peligrosas.

6.- Analiza permanentemente la situación a tu alrededor evaluando vías de “escape” o salidas frente a algún problema.

7.- Deja pasar a los conductores ansiosos, problemáticos o violentos en sus maniobras. Es mejor tenerlos lejos.





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